La ciudad de Ronda (Málaga), a principios del S. XIX formaba uno de los conjuntos arquitectónicos y paisajísticos más bellos del mundo, por no decir que era la ciudad más bella que jamás hubiese existido. Motivo por el que los viajeros románticos como Washington Irving, Merimée, Ford, Doré, Rilke o David Roberts, tomaron Ronda junto a Granada como su fuente de inspiración.
Desgraciadamente hoy en día no podemos presumir de nada de eso. Con el paso del tiempo, la avaricia, la demencia, el fanatismo y la ignorancia, sumado a intereses tanto económicos como militares, a la corrupción política y a la especulación inmobiliaria, han hecho una mella irrecuperable en nuestro más valioso tesoro, como es el Patrimonio Histórico y nuestro paisaje.  PINCHA AQUÍ PARA LEER MÁS

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